Absolutely fucking cheesy words

 

 

Caminaba para acá

maravillado en el frío de la mañana

Un perro me siguió jugando,

el sol perseveraba tras una nube gris,

y  tenía el café de la mañana todavía en mi sistema

Tengo todo, me dije; Y no estás vos

Tengo una colección  de graphic novels,

Una cama de dos millas, libros y videojuegos;

 

Y no estás vos…

vos

Abril- I´m Batman

 

 

“Una peli es primero entretenimiento y ese lenguaje  exige imprecisiones”

batsg

Seinfeld dice con gloria absoluta  que para los hombres ser un superhéroe no es una fantasía sino una opción. Deliberamos con esa idea seriamente y eso exige imprecisiones en la verdad.

Con Pao nos conocemos poco pero hace mucho y tenemos esas amistades de lejos a través del chat; cuando vivíamos en la misma ciudad la relación tenía el mismo ritmo: ella me cuenta cosas de su vida y yo opino descaradamente. Un día me chusmea de un chico que conocía hacía un mes y que le hablaba de convivir. Yo, con naturalidad le dije “Huí de ahí Pao; si al mes de conocernos a mí me dicen eso, me mudo de planeta”. Pao puso “jajajajajajaja” en el chat, pero se lo tomó en serio. Preguntó y averiguó y el individuo había salido con la amiga de una conocida. De ese trance la chica  estaba todavía en terapia porque se trataba de uno de esos que se ponen violentos; “Te seducen, te envuelven y cuando te querés dar cuenta estás con un psicópata que te revisa el teléfono y si no lo dejás te agarra del cuello”, me dijo Paola. “Me debés zafar de una heavy, nena”; le dije yo a la vez que me imaginaba que atravesaba una ventana con un traje negro y una capa aún más negra y en un solo movimiento hundía el diafragma quebrándole siete costillas al hijo de puta  que tiene a mi amiga amordazada y atada a una silla y lo finalizaba con otra patada que le quiebra la mandíbula y hace que se trague un pedazo de lengua. Pero no… soy como un Batman, pero eficientísimo. Un Batman que leyó a Sun Tzu y se toma en serio esto de “vencer al enemigo antes de enfrentarlo”. Léanlo, manga de simios.

El entretenimiento exige un Batman menos preciso que yo.

 

Es abril y no sé nada de Bárbara hace meses. Me llegan algunas fotos de su matrimonio lejano y felicísimo y nada más. Le quiero contar que soy Batman y que salvé a una amiga. Le quiero contar que yo tenía razón: que Ben Affleck es un Batman maravilloso, aunque no tanto como yo ( la quiero escuchar reírse y burlarse de eso) y le quiero contar que desde que se fue estoy más solo que Batman y más malvado.


Alicia me ve pasar y tiene la compasión de no decirme nada pero sin mirarme pone cara de “Jodete por pelotudo” y yo la miro como diciendo “Sé en qué estás pensando, lesbiana hija de puta” y así pasamos los días.

Tengo que hacer desparasitar a Audrey Herpburn y pedir un turno para esterilizarla. Voy a lo de la veterinaria linda, caminando con cierta alegría en el corazón. Me hago viejo y me pongo ridiculísimo. Llevo a Audrey Herpburn con una sola mano; todavía es cachorra y le sostengo el pecho pasando el antebrazo por debajo de su cuerpo y contra el mío. Audrey Herpburn aprovecha y me muerde el maxilar inferior. Cuando llego me atiende ella que se llama Florencia pero en este preciso momento no me acuerdo el nombre y me da vergüenza preguntarle. Así que le digo: _ Hola Doc!

_  Hola Salvador; hola Audrey Herpburn _ Me cagó, se acuerda mi nombre. No es que yo no sea olvidable; se acuerda de Audrey Herpburn.

chica y gato

_ Bien: necesitamos desparasitarnos y un turno para esterilización.

_ A Audrey Herpburn la operamos el lunes que viene si te parece bien; A vos te diría que lo pienses; puede que extrañes tus testículos… Y con ese cross de izquierda un poco me enamoró.

_ Listo, lo voy a pensar. Yo te aviso.

_ ¿Te enamoraste, no?

_  Sep… obvio, mirá lo que es. Es perfecta. Pero ella me desprecia; activamente.

_ jajajajaj  que tonto sos. Seguro te ama. _ Tonto me dice. Cortala nena.

_ Bueno te la traigo el lunes entonces; ahí me decís a qué hora la vengo a buscar.

_ No te preocupes por eso. Nosotros te la acercamos en la camioneta. Yo te la llevo; dejame tu dirección y listo.

_ Tomá mi tarjeta. _  se la extiendo y la mira con curiosidad. Me la diseñó un amigo y está buena.

_ Te llamo antes, ¿te parece?_ Esto se parece una cita y todavía no recuerdo su nombre.

_ Dale.

 

Esa noche en box le conté al Schütze lo de la veterinaria y me contestó: _ Florencia se llama, pelotudo…

_ Ahja, ¿y como te acordás?

_ Porque una cordobesa que se llame Florencia enciende mis ratones agónicos.

_ Clarísmo. Salimos y vamos a comer a casa, ¿Ok?_ le digo al Schütze y  en el mismo instante pasaba La Trenchis, una de las chicas que entrena con nosotros y dice “¿a donde vamos a comer?”_ El Shütze me miró y le entendí todo: me lo dijo con la mirada de vidrios rotos que pone cuando algo lo conmueve negativamente _ “decile que no nos juntamos con chicas que bailan cumbia; decíselo forro. Después le das y te querés matar y me rompes las bolas a mí, que tengo la vida sexual de un iceberg; decile que no porque armo un quilombo. Decile que es una juntada de hombres; que se va a aburrir “. _  como si lo escuchara; el Shütze, es un terrorista de la intuición. Lo miro y bosquejo una respuesta para La Trenchis desbordada en amabilidad para eufemizar el rechazo y  me interrumpe desde atrás: _ no, no… mirá me acordé que no puedo ir; júntensé ustedes, con la mejor (decile que te cocine algo; es bueno cocinando…)_ Le dice el Shütze a La Trenchis que se ríe.  Mientras nos desvendamos le pregunto _ ¿Qué onda?

_ Nada boludo; tengo algo que hacer…

_ Sos un forro, te invito y me dejás colgado.

_ Chupala boludo; andate con La Trenchis.

_ Me voy a ir solo.

_ ¿Porqué boludo? No me hagas esto. Dale a La Trenchis; mirá lo que es. Lástima que le gusta la cumbia… pero mirá lo que es.

_ Nah; dejame que estoy tranqui.

_ ¿Estamos pajeros con Bárbara todavía?

_ Nah… solo tengo ganas de estar tranqui. Me acuesto con un libro, sino es mucha movida.

_ ¿Conmigo no era movida?.

_ Con vos es como tener una juntada conmigo mismo Shütze.

_ Si yo no fuera yo, le re daría a La Trenchis.

_  Ya sé, pero tengo ganas de estar tranqui.

 

Paso un fin de semana solitario eludiendo cualquier compromiso social: llueve, hace frío y está para hacer nada de nada. Veo “No country for Old Men” y “Winter soldier”; dos películas opuestas y maravillosas.  Con ese antecedente el  lunes llego con Audrey Herpburn a lo de Florencia y le digo: _ “Hola Florencia!”

_ Hola Salvador; te acordaste mi nombre, pavote. _ obvio se dió cuenta.

_ Me lo recordó un amigo, pero es válido porque me hace de back up frecuentemente.

_ Sos una persona horrible, lo sabés ¿no?

_ Florencia… _ la miro  como diciéndole que soy un hombre con kilómetros.

_ Ahora tenés que invitarme a cenar.

_ Ahja… bueno. ¿Cuando?

_ ¿Miércoles te parece? Me gustan las pastas.

_ Me parece. Pastas; ok…

_ Igual hoy me llevás a Audrey Herpburn

_ Te la lleva Alejandro que se encarga de eso.

_ Ah ok; pensé que me habías dicho que ibas vos.

_ Sí pero iba yo para ver si lograba que me invites a cenar; pero ya está. Así que va Ale. Nos vemos el miércoles. _ Me da un beso en la comisura la muy bestia. Pará un poco nena.

 

_ Es casada o algo por el estilo _ dice el Shütze mientras se debate con una porción de una con panceta, roquefort y ajíes.

_ ¿Porqué te parece que es casada?_ y me refugio en un trago largo de cerveza porque me estoy poniendo incómodo.

_ My friend; vos no sos un tipo lindo; supongamos que sos un tipo raro…

_ Ligeramente excéntrico.

_ Seh; “ligeramente” ponele; pero nos sos un tipo lindo.

_ Aflojá que ando corto de autoestima.

_ Bueno, la forma en que esta piba te encaró es de una mina que no tiene tiempo; o que no tiene paciencia,

_ Le voy a preguntar. No se me ocurrió preguntar nada al respecto.

_ Preguntale. ¿No la buscaste en FB?

_  Tiene todas las fotos protegidas si no sos amigo. No da otra vez con una casada.

_  Se autoinvitó a cenar y  no te agregó… Algo pasa. No, no da. Ni un poquito. Agregala a ver qué onda.

_ Nah.

 

Llegó el miércoles y no tuve huevos para preguntarle a Florencia por whatsapp si es casada o no. Soy muchos hombres y uno de ellos es un cobarde.

_ “Estoy llegando!”_ me llega por whatsapp._ Yo estoy concentrado en un carré de cerdo que hace mucho que no hago pero me dieron ganas y le meto, total…

El siguiente whatsapp me dice que está afuera; estoy teniendo deja vú´s de felicidad. Hace mucho que no cocino para nadie; me recuerda a cuando volví a vivir solo y recuperé un montón de felicidades que tenía archivadas. Bueno… me estoy reencontrando con esto de cocinar para alguien que te gusta. “Por favor que no sea casada; que no esté loca; ¡por favor que no quiera casarse a la semana de conocernos!”

_ Hola Flor: Sacame una duda, ¿sos casada?

_ Cómo se te ocurre pelotudo.

_ El shütze dice que tu actitud es de una mujer casada.

_ ¿Quién es el Shütze? ¿Y qué sería una actitud de mujer casada?

_ Mi amigo paranóico. Mmmm algo así como que no tenés tiempo para perder, entonces tomás la iniciativa en forma activa.

_ Ahja… y decime vos y el pelotudo de tu amigo simplemente no pueden deducir que me gustás y listo?

_ El Shütze dice que no soy un tipo lindo como para que una mina como vos me tire los perros de esa forma.

_ Ahja…

_ …seh, que se yo.

_ Entendés que no vas coger por pelotudo, no? Y no, no sos lindo.

_ Sep… Seh, ya sé.

_ O sea; vas a tener que remar cosita.

Mi cara está detrás de mis manos; a veces el Shütze la caga y más la cago yo por darle bola.

_ Por otro lado me tranquiliza que no salgas con chicas casadas.

_ Ya me quemé en ese fuego.

_ Me imagino. Jodete. ¿Qué hiciste de comer?

_ Carré de cerdo con puré de manzanas. También hay una ensalada de rúcula con cherrys y portobellos salteados.

_ Bueno, no hiciste pastas, pero estoy impresionada. Por ahí cogemos y todo…

_ Nah, no me lo merezco de verdad.

_ No, posta que no.

_ Te gusta leer…_ mira y recorre con los ojos la biblioteca.

_ Si, claro.

_ Yo no leo mucho.

_ Ahja.

_ Por ahí algo de Coelho.

_ … ahja. Sabés que no vamos a coger, ¿no?_ se lo digo un poco en joda, para retrucar, pero no sé.

_ ¿Ah no? ¿Y se puede saber porqué lo decidiste? Mirá lo buena que estoy, dejate de joder.

_ Si, estás re re buena._ la miro como un oso miraría una costillar de alce.

_ Y te caigo bien, lo sé

_ Sí, sos una mina piola pero lees a Coelho boluda. 

_ Dahhhhh, dejate de joder profesor. ¿Vos sabés curar animales?

_ Nop…

_ ¡Yo sí!  Y yo no te margino porque no sabés operar un ano en prolapso.

_ Buen punto. Pero ponele que yo fuera un tipo que anda pateando gatitos y cachorritos por la calle; no querrías saber nada conmigo.

_  Nadie querría saber nada con vos.

_ Bueno… en términos de literatura, leer a Coelho es análogo a patear cachorritos.

_ ¿Quien dice eso?

_ Está en la biblia:  los salmos según San Benito.

_ Benito Cámela.

_ Ese…

_ Vamos a coger  mientras te recito párrafos seleccionados de “A orillas del río de piedra me senté y lloré”.

_ Una vez leí una versión en portugués de “I bury my heart at wounded knee” y el título traducido se parecía mucho al de Coelho; algo como “Enterrem meu Coração na Curva do Rio” y no pude evitar pensar que el puto sacó de ahí el concepto, porque ese hijo de puta chorea todo.

_ Sos un exagerado. Al final de la noche te va a importar un carajo Coelho porque pienso hacer que te emborraches _  dice mientras abre con habilidad una botella de vino tinto que trajo.

_ Es un buen plan.

helado

Al día siguiente, tipo 5 camino a la oficina y lo encuentro al Shütze; está sentado solo en la heladería con uno de chocolate casi terminado, vestido con ropa de gimnasia y se lo ve relajadísimo y sudado.

_ ¿Shütze, que hacés acá?

_ Que te calienta boludo. Tomo un helado. ¿Que parece?

_ Me refiero a qué hacés acá, solo, “playing it cool”…

_ Estoy esperando que abra musimundo. Necesito un HDMI.

_ Ahja. Che, la veterinaria no es casada _  me siento con él mientras considero tomarme un helado.

_ Ahhh ¡Florencia! ¿fue a tu casa? ¿Qué onda? ¿ Es piola?

_ Seh. Medio bestia: lee a Coelho y no entiende que me gusten las películas de superhéroes.

_ Ah boludo un horror: tachala, eliminala; no podemos dejar entrar a nuestra vida a alguien así aunque esté absolutamente recontrabuena y encima te dice cosas lindas con acento cordobés. Nooooo; inadmisible _ al Shütze le encanta esta parte de nuestra relación en que me hace notar que soy un fóbico ridículo _ escuchame una cosa pelotudo, ¿la mina es linda?

_ Muy.

_ ¿Es piola?

_ Re.

_ ¿Comparten valores que son importantes?

_ Seh…

_ Entonces no hinchés los huevos. Relajate y disfrutá de conocerla.

_ No hicimos nada anoche.

_ Ahja… ¿qué onda?

_ Nada, charlamos mucho y en un momento estábamos borrachos. Arrancamos así con besos super lindos y nos quedamos dormidos charlando y besándonos y amanecimos vestidos tapados con el cubrecama.

_ Juahhhhhhhh _ el Shütze se ríe como una explosión y yo no entiendo como no le da vergüenza. Bah, si entiendo; no le da vergüenza porque me da vergüenza a mí. Lo hace para avergonzarme. _ Te das cuenta que estás de novio, ¿no?

_ Boludo no cogimos.

_ No, por eso. Eso de amanecer abrazados vestidos es re de novio.

_ No seas pajero, apenas la conozco.

_ Si, está bien, pero entendé que eso que hicieron es como una especificación de novios. Hay una línea que uno pasa en la cual empezás a “salir con alguien”. Vos no pasaste esa línea porque todavía no hay una dinámica de pareja entre ustedes, ok… (fjjate que dije “todavía”) pero hay puntos que corresponden a estar de novios, “salir con alguien, si querés” y dormir abrazados y  vestidos es uno.

_ No sé porqué te estoy escuchando porque te recuerdo que con lo de que Florencia estaba casada le escapaste mal. Nada que ver.

_ ¿Le preguntaste si estuvo en pareja?

_ No…

_ Preguntale.

_ Chau Shütze, me voy a la pija.

_ Preguntale pelotudo.

_ Andá a cagar.  Te veo después.

_ Chau puto.

_  Shütze

_ Que?

_ ¿Te parece que lo estamos haciendo más o menos bien?

_ ¿Que cosa?

_ La vida. Vivir.

_ No, claro que no.

_ …

_  Es una montaña rusa y lo único que hacemos es agarrarnos más fuerte en las curvas y gritar mucho en las caídas. Pero al menos no es un carrito de supermercado.

_ Sep. El otro día vi otra vez Blade Runner.

_ Yo también la vi hace poco otra vez.

_ Hay una escena chiquita y perfecta cuando Rachel y Deckard vuelven de matar a los dos replicantes.

_ ¿La sangre en el trago de sake?_

_ Esa._

_ Seh, ¿que tiene?

_ Nada, la tengo dando vueltas en la cabeza.

_ Porque la vida te cagó a palos y todo lo que probás tiene el gusto de tu sangre.

_ Jah; Que boludo sos Shütze. ¿No se te ocurre nada más cursie?

_ Me voy a comprar el cable.

_ Yo voy a tomar un helado.

_ Pedilo, ya está pago.

_ ¿…?

_ Pasás todos los días a esta hora por acá, nabo. Chau.

_ Hacés esto para probar tu grossitud?

_ Chau.

 

Mayo.

“. . . Parece que el amor es algo que debe ser justificado, lo cual es rarísimo, porque a nadie ocurre justificar el mar, o una puesta de sol, o una montaña; no necesitan ser justificados”.

-Jorge Luis Borges

 

_Hola pendeja_

_ Hola imbécil._ Florencia está enojada, y tiene razón.

_ Solo llamo para pedirte disculpas _

_ Ahja… y qué onda? Digo, desaparecer así, me parece que no daba.

_ Nah claro que no. Estuve con cosas y no quería llamarte para hacer nada. Cuando me di cuenta había pasado un tiempo vergonzoso, hasta este momento en que lo único que me queda decirte es que sí, soy un tarado por no llamarte y que  que sos una mina copada; que el tarado acá soy yo.

_ ¿En serio? ¿No me digas? Que bueno que lo aclares porque ese punto me tenía desconcertada.

_ Disculpá, no soy bueno en esto.

_ En qué? En desaparecer?

_ Nah, eso lo tengo clarísimo. Volver a aparecer es el tema.

_ Sos muy tarado Salvador. Sos un tipo copado y hacés esta pelotudez; y peor, te perdés de coger conmigo.

_ No me lo perdono.

_ Boludo sabés que roncás, no?

_ Sep. Vos también.

_ Callate; yo soy perfecta. Decime por favor que no dejaste de llamarme porque leí a Coelho.

_ Nahhhh

_ Y porqué?

_ No sé. Solo estaba en mis cosas. ¿Viste Blade runner?

_ No, ¿a qué viene esa pregunta?

_ … el clásico de ciencia ficción de Ridley Scott, con Harrison Ford y Rutger Hauer; ¿No?

_ No, no lo ví.

_ Nada, olvidate.  ¿Si te invito a tomar un café empezaría a resarcirme?

_ Apenas.

_ Nos encontramos donde a vos te guste?

_ Nop, te paso a buscar por tu casa para asegurarme que aparezcas.

_ Dale.

 

Es un otoño hostil y hoy apareció un sol tímido después de 20 días de lluvia. No puede entibiar el aire pero da esa sensación que solo puede dar el sol a las 3 de la tarde en un otoño hijo de puta. Florencia se toma una café grande y  yo un capuccino después de que me asaltó salvajemente en mi casa. Los dos estamos sentados mirando al sol sin decir nada y usamos la tercer silla para apoyar los pies. Hay una sensación de alivio en el aire; el alivio que sentís cuando conocés a alguien y te preguntás mil veces si vas a tener química para garchar o no. Hoy no necesito mucho más que eso. Florencia me echa una mirada mínima, como diciendo “yo tampoco”.

tacitas

 

 

 

El Label

Con una incontinencia verbal categorizada por la soberbia de la edad, mi abuelo Label era un cabronazo de esos que en la cola de diez productos en el super increpaba al que tenía adelante porque tenía once: era incapaz de alguna flexibilidad o perspectiva alternativa a una situación de conflicto.  Yo era un pendejito cuando les tocó bocina, les clavó las luces altas y  los puteó (rarísimo en él, porque odiaba las malas palabras) a unos canas que iban despacio por la izquierda; 1980 era y el hijo de puta andaba sin documentos encima, así que los canas que obvio lo pararon para ver quién tenía los huevos o la indolencia de pinchar con un palo el globo de su autoridad, tuvieron que acompañarlo a la casa para ver los documentos mientras él les definía como un sinónimo a “inútiles” y “policía”. No se lo llevaron porque para ser subversivo era demasiado bocón. Ese episodio es uno de los traumas de mi niñez.

Con un metabolismo aceleradísimo, se movía en horarios estrictos para la comida; comía todo y mucho y tenía la silueta (y ciertos rasgos faciales)  de un Yogui. No sé si en algún momento ser facho era requisito legal  para ser abuelo pero el Label cumplía la regla y junto con mi abuela no entendía que yo no pensara que a los homosexuales hay que matarlos a todos. La Chiquita temía que sin esa ortodoxia yo me hiciera gay e intentaba adoctrinarme; el Label me toleraba sin comentarios y lo hacía porque soy su primer nieto y eso era más fuerte que sus estructuras de piedra medieval. Teníamos puntos en común que explotábamos: las películas de guerra y cierta parte de la historia militar. Me inculcó el amor por los trenes y con él hice mi primer viaje,  los dos con la misma cara porque el Label en un tren se conectaba con su niñez de papá ferroviario. Añoraba la puntualidad de los ingleses y los odiaba por Malvinas y no sé si era consciente de esa y otras contradicciones.

Cuando me enteré que Leia Skywalker venía en camino, fue el primero en el que pensé. Quince años antes se había puteado con la muerte, infarto de por medio y mirando un atardecer (I know, that´s cheesy)  me tiró una tipo “Vos que sos mi nieto mayor te voy a encargar que yo tenga un bisnieto en mis brazos antes de morirme”. Yo era un adolescente temprano y era como si me hubiese pedido ser presidente de Bélgica. Cuando Leia Skywalker nació, los dos recordábamos ese momento atroz e imposible en que él estaba conectado con la muerte y yo era ajeno a generar una vida. Se lo debía y al final conectamos los puntos, diría el marmota de Jobs.

Antes de irse le quedaban pocas cosas que lo hacían él pero conectaba con mis sobris con la magia de abuelo que aún le quedaba. Siempre caminó rapidísimo y yo heredé esa condición: le di mi brazo en un fin de año que ya caminaba lento y supe que se sentía cómodo y parece una boludez pero con eso me hice más hombre.

Tuve un abuelo grossísimo.

label